Bajos fondos

Fuera hace un día de perros. El frío ha llegado de repente. Observo los soportales húmedos de la calle con las terrazas casi vacías. Sólo unos cuantos fumadores jóvenes y Augusto Zarco, resisten sentados calentándose las manos con el café de La Técnica; los demás están dentro de los bares o junto a mí, mirando como llueve a través de la gran ventana y hojeando libros. Estamos cómodos. Nosotros también tenemos café; pedimos que el proyecto nuevo...

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Jueves V

    Había llegado el frío y la rubia cerró por una temporada los balcones. Le encargó por teléfono a Rodrigo género pesado para las cortinas y tabaco. Habermas seguía montando debajo de su casa, cada vez más impertinente porque, en su controlada desesperación, nos empezó a hacer a todos portadores de mensajes para la rubia. A todos menos a la Restiputa. La aparición de Arturo trajo cola. No vino solo, sino que arrastró hasta aquí a la...

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Jueves IV

            En ningún caso llegar hasta la calle Feria puede considerarse un hecho azaroso; y más si a uno lo arroja el interior y la provincia. El Barón tiene la teoría y la cuenta gratuitamente si se le pregunta en lo bares. La Restiputa, si aceptamos esto, llegó aquí de acuerdo a un destino inevitable; pero que irrumpiera en El Jueves fue culpa de Habermas y de la polaroid. Antes que la rubia, la Restiputa le...

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Jueves III

  Imagen: Paco Barter’s. Antigua sala de cine X en Sevilla   La rubia lo sorprendió como siempre con las gafas gachas mirando la cubierta de sus últimas películas; aún no se había acostado pero la llamada de El Barón le pareció urgente. _¡Vas a dejarte los ojos con esas lentes heredadas! Vine lo antes que pude ¿Qué sucede?¿Robaron El Cubells? _ ¡Ja! ¡Ja! ¡Qué diablos, mira! La he encontrado. ¿No me digas que no te parece...

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Jueves II

        Lo del fusil era un encargo. Ella es demasiado bonita para esto. A la rubia se lo pedí yo porque sabía que Habermas le haría un buen precio y sobre todo porque podría llevárselo antes de que yo reuniera todo el dinero. Luego supe que una vez apoyado en la contraventana abierta de su estudio a ella le tentó la idea de quedárselo; creo que fue cuando Arturo se largó con la señorita aquella. Si, lo del fusil se me...

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